Olimpiadas para atraer bachilleres al campus

Una competición nacida en Valencia se extiende por España y busca crear una prueba estatal

A las clásicas olimpiadas para alumnos de secundaria y bachillerato, de Matemáticas, Física o Biología, les ha salido otro contrincante; las de Economía. Este tipo de competiciones se ha utilizado siempre para fomentar el interés de los jóvenes por ciertas áreas y para mantener el contacto entre las enseñanzas medias y la universidad. Pero, además, la dura competencia entre universidades y carreras desatada con el descenso general del alumnado en los últimos años -sólo hace falta ver la evolución y sofisticación de las casetas de los campus, públicos y privados, en la feria educativa Aula- ha hecho que los más inquietos agudicen el ingenio, sobre todo para atraer a los estudiantes de bachillerato (17 y 18 años).

"En Empresariales aún no hemos notado ese descenso de alumnos; quizá sí en Económicas", asegura Mariluz Marco, profesora de la Universidad de Valencia. Marco fue la principal impulsora hace cinco años de las Olimpiadas de Economía en su campus. Empezaron sólo en la provincia, y pronto pasaron a ser una competición autonómica. La Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de Oviedo celebrará sus primeras olimpiadas el próximo 20 de junio y, una semana después, la Universidad de las Islas Baleares acogerá la tercera edición de esta competición. Además, "la Universidad Carlos III de Madrid y la del País Vasco también se han interesado por el proyecto", asegura Marco. Ahora, el objetivo es crear una competición nacional.

Economía es una de las asignaturas optativas que se ofrecen en bachillerato. Junto a ella, dentro del área de las ciencias sociales, también se ofertan otras como Psicología o Comunicación Audiovisual. Unas materias a las que muy fácilmente se podría extender esta idea de las olimpiadas, que consisten básicamente en una prueba similar a la que los bachilleres hacen en el examen de selectividad, pero con el aliciente de que los tres mejores ganarán un ordenador y también recibirán uno los institutos cuyos alumnos obtengan mejores notas. Además, los 10 primeros clasificados -tres, en el caso de Baleares- no tendrán que pagar la matrícula del primer curso de la carrera que elijan dentro de las facultades de Económicas y Empresariales.

Hasta ahora, la tradición de este tipo de competiciones se había centrado sobre todo en las ciencias -también tiene una larga historia la olimpiada informática-. Y en el área de humanidades se pueden encontrar muchas iniciativas, además de las ya clásicas como el concurso de Ortografía, con una fase internacional que reúne a estudiantes de toda Latinoamérica. La final internacional del certamen Ciceronianum de traducción de textos latinos se celebra el próximo mes en Italia, y en Asturias y Castilla y León se disputan anualmente olimpiadas de Filosofía.

Pero el área de las ciencias sociales estaba hasta ahora prácticamente virgen en este terreno.

"Con esta iniciativa se refuerza muchísimo el contacto con los profesores de secundaria. Nosotros hacemos una media de una veintena de visitas al año a los institutos. Damos charlas y, además, ofrecemos formación a los docentes de secundaria", explica Marco. Con esto se refuerza el contacto con los futuros alumnos: "Conocen cómo va ser la carrera y a los profesores; se les quita un poco el miedo lógico del salto a la universidad", añade.

 FUENTE: EL PAÍS 9-04-07